Celebra lejos de casa. Mantén cerca tus tradiciones.

Una noche que ilumina a Colombia

Cada 7 de diciembre, Colombia se llena de pequeñas luces.
Es la Noche de las Velitas, una tradición que nació ligada a la celebración de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre, y que con los años se convirtió también en una de las noches más especiales para las familias colombianas y en el comienzo de la Navidad.
Velas y faroles iluminan casas, balcones, calles y parques. Se encienden como símbolo de fe, gratitud, esperanza y buenos deseos. Pero la tradición va mucho más allá de encender una vela: familias, amigos y vecinos se reúnen para conversar, compartir, reír y crear recuerdos mientras las pequeñas llamas se van consumiendo.
Para quienes han crecido con esta tradición y luego viven lejos de Colombia, esas pequeñas luces pueden convertirse también en una forma de volver a casa.
Y de ese sentimiento nació VelaViva.
De mantener viva una tradición y de comprender que lo verdaderamente especial nunca fue solamente la vela, sino todo lo que sucedía alrededor de ella.
Así nació también una idea que hoy inspira cada creación: una vela puede acompañar mucho más que una noche. Puede estar presente en un nacimiento, una celebración, una intención, un agradecimiento, un “te quiero” o cualquiera de esos pequeños momentos que un día se convierten en recuerdos.
Porque las velas se consumen, pero las historias que vivimos alrededor de ellas, no.
VelaViva
Pequeños momentos, grandes historias.